CONCURSO DE IDEAS PARA LA REHABILITACIÓN, REFORMA Y ADAPTACIÓN DEL ANTIGUO MERCADO DE ABASTOS DE ROQUETAS DE MAR Y DE SU ENTORNO PRÓXIMO.

En colaboración con Pilar Vilas Rial.

"Debo reconocer que, en mi interés por los objetos, siempre he confundido la cosa con la palabra... Desde entonces he visto en la arquitectura el instrumento que permite el acontecer de un hecho. He de decir que esa conciencia ha servido para aumentar, con los años, mi interés por el oficio, hasta el punto de que, en mis últimos proyectos, tan sólo intento diseñar construcciones que preparen un acontecimiento."

Aldo Rossi. Autobiografía científica.

 

Intenciones

Se pretende conseguir la recuperación del antiguo Mercado de Abastos de Roquetas de Mar, reutilizando su estructura espacial, buscando la recuperación de los usos tradicionales y favoreciendo la incorporación de otros nuevos que complementen y enriquezcan la oferta del conjunto.

Sin olvidar su vocación de plaza de abastos, enfocado a la compra diaria, se persigue aprovechar el interés actual por la gastronomía y los productos de temporada, poniendo en valor la materia prima y completando la oferta con actividades relacionadas con éste.

Se busca trascender el mero hecho de comprar y proporcionar un lugar de encuentro, donde se puedan realizar actividades, degustar los productos a la venta o simplemente estar.

 

Entorno

El entorno inmediato al mercado municipal es en la actualidad un espacio informe tomado por el coche. Esto provoca situaciones de inseguridad y bajas posibilidades de utilización del espacio público.

Como respuesta a esta situación, se plantea una actuación en este entorno próximo que reordene estas zonas de aparcamiento, sin perjuicio de su número (obteniendo 108 nuevas plazas).

Esta nueva manzana se configura en forma de dos espacios ligados a los dos accesos al mercado, como prolongación de las actividades de éste hacia el exterior y como punto de conexión con el resto de la ciudad, configurando zonas de encuentro y desarrollo de vida urbana.

Se pretende conseguir lugares de espacio y paseo y posibilitar el emplazamiento de mercadillo al aire libre, claramente relacionado con el mercado.

Estas plazas se cualifican con vegetación, que protege del ruido de los vehículos, delimita las zonas de estancia, mejora las condiciones térmicas y proporciona un entorno agradable al usuario de estos espacios.

Se reutilizan los prefabricados de cubierta del mercado para crear un espacio de sombra, tan necesario en un clima como el de Roquetas.

El mobiliario urbano (bancos, farolas, luminarias) se proyecta buscando una imagen conjunta unitaria y reconocible, en la que el usuario sea el protagonista y los elementos necesarios para facilitar su desarrollo se ordenen de manera lo más limpia y discreta posible.

En este sentido, se traslada el kiosco existente hacia una posición más adecuada, en un punto más visible y ligado a los recorridos peatonales existentes.

Se potencia el vial de acceso en plataforma única para dar servicio al mercado y se reubica el transformador existente.

Se adaptan los accesos al mercado, para favorecer la apertura y conexión de éste con el exterior y conseguir la accesibilidad universal necesaria para un equipamiento del s. XXI.

 

Edificio

En los equipamientos públicos de los años 60 y 70, era habitual el buscar una vocación expresiva a través de la estructura.

Ejemplos de esta intención, además del Mercado de Roquetas, son otros edificios paradigmáticos como el Hipódromo de la Zarzuela de Eduardo Torroja, o el Centro de Estudios Hidrográficos de Miguel Fisac.  

En el caso que nos ocupa, dicha expresión estructural ha ido quedando oculta por sucesivas intervenciones que desvirtúan la imagen original y devalúan la calidad del conjunto.

Este proyecto pretende recuperar los valores originales, complementando su interés con actuaciones encaminadas a mejorar las condiciones espaciales, funcionales y lumínicas.

Las fachadas principales se despojan de cierres y añadidos, recuperando su imagen original representativa, con vocación de apertura y conexión con el exterior.

En el interior, se potencia la direccionalidad que marcan las cáscaras de hormigón de cubierta. Para ello se adosan dos cuerpos que favorecen esta intención, liberando el centro y consiguiendo un espacio flexible susceptible de ser utilizado para diferentes actividades.

La zona central de cubierta se abre con la intención de incorporar la luz natural a la parte del recinto peor iluminada. Las piezas retiradas se reutilizan para crear una zona de sombra en la plaza.

Este patio, conectado con el espacio libre central, permite incorporar un espacio abierto para las actividades a realizar en el mercado.

En él se sitúa una alberca para favorecer las condiciones de confort e higrotérmicas del edificio.

Los puestos se configuran en bloques longitudinales con doble orientación, con pasos intermedios y extremos.

Se organizan en 25 módulos de 30m2, subdivisibles o ampliables en módulos de 10m2.

Funcionalmente, disponen de un mostrador/atención al público  con almacenamiento, y los servicios e instalaciones necesarias se llevan a una banda posterior.

Estos módulos no llegan al techo para permitir una visión unitaria del conjunto del edificio, así como una iluminación natural adecuada. Están abiertos por su parte superior, disponiendo de estructuras de cuelgue de productos e iluminación.

Cada módulo estará dotado de mecanismos de cierre individualizados, de manera que permitan la utilización del espacio central para actividades que se desarrollen fuera del horario de apertura de éstos.

La imagen general del mercado respetará el sistema de señalética del Ayuntamiento de Roquetas de Mar, por lo que, entre otras consideraciones, los colores utilizados serán Azul Pantone Process Cyan, Blanco, Negro Pro. Black y tipografía Frutiger.