CONCURSO DE IDEAS PARA LA REMODELACIÓN DE LA "PRAZA DO CONCELLO" DE SOBER Y DE SU ENTORNO. FINALISTA.

En colaboración con Miguel Veira Esperante.

"Siempre que se proyecta el espacio urbano surge la pregunta de cómo se enfrenta el arquitecto al proyecto, cómo asume la responsabilidad de cambiar y crear el espacio de todos.

Pienso que el espacio público, como espacio de todos, no debe tener dueño, es decir, el arquitecto como creador debe renunciar a dejar su presencia en él, de tal modo que ésta anule o pueda anular con su impronta las complejas y variadas vivencias de los ciudadanos. Debe asumir el trabajo con la voluntad de un cierto anonimato. La presencia del diseño, tanto como estilo, como en la resolución del detalle, debe pasar a un segundo plano, ya que se esta proyectando el espacio vacío capaz de acoger las múltiples expresiones de la vida ciudadana, es decir, un contenedor de actividad urbana.

Pero, al mismo tiempo, el arquitecto no debe olvidar ni ocultar su decidida voluntad en la construcción del proyecto con la presencia racional clara en la toma acertada de decisiones, ni la mirada sensible para entender el lugar y construirlo después."

MANUEL GALLEGO JORRETO

 

La posición geográfica de Sober, como encrucijada de caminos hacia tierras vecinas, muestra de forma clara el carácter del centro del municipio. El tráfico rodado ha ido ganando su espacio específico, de manera que en la actualidad nos encontramos, a los pies del ayuntamiento y de la alameda, con elementos subordinados a los medios de transporte que demandan ciertas servidumbres, en detrimento del uso del espacio para actividades urbanas.

La ausencia de un gran espacio unitario coarta, en cierta medida, la celebración y la expresión de los valores que ostenta la comarca, como el desarrollo de ferias y fiestas, sin descuidar la necesaria funcionalidad requerida en el día a día.

El proyecto pretende la consecución de un espacio flexible con la escala adecuada para el desarrollo de cualquier tipo de evento, además de las actividades turísticas o económicas y al mismo tiempo ordenar el entorno generando un lugar de acogida reconocible en este "kilómetro cero" del municipio.

 

La pavimentación, principalmente con elementos de piedra de diversos tipos, permite la coexistencia del tráfico rodado con el peatón, rebajando las velocidades de circulación. Esta solución redunda en la sostenibilidad ambiental y en el bajo mantenimiento, además de favorecer las relaciones visuales y ambientales.

La intención principal de la propuesta es la de crear una gran plaza que unifique el espacio de la casa consistorial con la alameda, anunciando el punto álgido del lugar. A partir de este plano pétreo, es posible valorar la ejecución de la urbanización en fases posteriores, en claras operaciones de pavimentación aceras y calzadas (adecuando y equilibrando sus dimensiones) y proponiendo algún tipo de equipamiento.

La nueva plaza podrá acoger diferentes actividades en función de los requerimientos, aunque también se plantea la posibilidad de cerrar las carreteras de Canabal y Monforte, ampliando el espacio central hacia el centro de recepción de visitantes y en paralelo a la alameda, pudiendo llevar a cabo eventos más multitudinarios. El tráfico rodado se podría mantener independientemente, al liberar la avenida de Belán.

Todo este ámbito de actuación perfectamente delimitado exige tener en cuenta sus límites y sus posibles relaciones, para que el conjunto forme parte de un "todo" con las calles y zonas existentes o en fase de ejecución.