CONCURSO DE ANTEPROYECTOS PARA LA REHABILITACIÓN DEL ANTIGUO CINE PARÍS DEL AYUNTAMIENTO DE MUROS. SEGUNDO PREMIO.

En colaboración con Miguel Veira Esperante.

La villa de Muros fue declarada Conjunto Histórico-Artístico mediante Decreto de 29 de mayo de 1970. Esta designación está avalada por su original estructura urbana plagada de calles estrechas en las que destacan sus acogedores soportales. Las típicas construcciones marineras dedicadas a vivienda están compuestas por un bajo asoportalado en arco apuntado de medio punto, que en ocasiones queda por debajo del nivel de la calle, donde antiguamente se situaban las pilas para salar el pescado y uno o dos pisos donde resalta la presencia de consistentes balcones corridos con barandas de hierro forjado, soportadas por grandes canzorros de cantería. En el bajo de las edificaciones de este tipo que se localizan en primer término frente al mar y que están equilibradamente engarzadas, antiguamente era frecuente ver cómo los hombres arreglaban los aparejos de pesca, mientras que las mujeres salaban y lavaban el pescado.

Todos estos edificios se van combinando a lo largo de las calles de este pueblo con otras edificaciones más actuales donde el movimiento modernista dejó sus huellas y con casas antiguas a las que se les incorporaron galerías acristaladas, siguiendo la moda imperante de finales del siglo XIX.

 

El "París Cinema" fue un edificio proyectado por el arquitecto Leoncio Bescansa Casares y terminado de construir en el año 1944. Fue utilizado como cine durante toda su vida útil hasta el año 1983, iniciándose un período de desuso y abandono que prosigue en la actualidad.

 

RELACIÓN CON EL ENTORNO

El inmueble del Cine París de Muros posee una significación importante dentro del casco histórico, no sólo por sus dimensiones, sino también por su uso singular, dotándolo de un carácter público históricamente reseñable que aún perdura en la memoria de la villa.

Su fachada se integra en el frente marítimo, situándose en primera línea de mar, en uno de los enclaves más públicos y transitados de la villa de Muros, ya que se trata de un espacio porticado acorde con los característicos soportales.

La primera estrategia de proyecto consistirá en reforzar las intenciones planteadas por el Plan Especial de Protección do Conxunto Histórico Artístico de Muros. El nivel de protección en "Edificios de características singulares y de elevado valor arquitectónico, histórico y cultural" define como caracteres determinantes el sistema estructural murario y los soportales, que se respetan de tal manera que configurarán el espacio fundamental de la propuesta.

El resto de elementos catalogados, (ventanas, cornisas, decoración en fachada, relieves con motivos modernistas, falsos techos de madera y palco interior) se restauran y se unifican todos ellos con el color blanco que junto con la piedra configuran todo el frente marítimo de Muros.

 

"...nacieron las primeras salas de cine importantes para un público más pudiente, más sofisticado, también más exigente. Hubo que contratar a aquellos porteros y acomodadores con uniforme para que "domesticasen" a golpe de linterna al público de siempre y, por qué no, también a los acabados de llegar. Hubo que hacer más amplio el acompañamiento sonoro de las oscilantes imágenes, del piano o del violín al órgano case litúrgico, el trío de cuerdas y hasta la orquesta.

Una red, cada vez más extensa, de salas en todo tipo de localidades, de la más grande a la más pequeña y en todas las modalidades que los que nacimos en los '50 aún llegamos a conocer. Salas del centro de las ciudades, con todo el boato y el esplendor de las luces de sus marquesinas, la moqueta suave que silenciaba los pasos; pero también cines de barrio o de reestreno, cines de maderas gastadas y fuerte olor a zotal en los aseos pero eso sí, con sesiones dobles o incluso triples; cines de verano y al aire libre, salas parroquiales en las que las películas venían (in)convenientemente mutiladas por los censores eclesiásticos; cine, cine, cine, siempre la misma liturgia, siempre las expectativas de universos diferentes, de realidades distantes, de situaciones en las que nunca íbamos a ser protagonistas. Seres increibles, mujeres glamourosas de las que nos enamorábamos apresuradamente y siempre con carácter provisional; hombres de valor puro o de cobarde vileza; ondulantes sombras proyectadas contra una gran pantalla que era el perfecto espejo de nuestros sueños. "Hubo años", escribió alguna vez el grande Italo Calvino, "en los cuales el cine fue para mí el mundo"... toda una declaración de principios, sí pero también, y sobre todo, una completa educación sentimental.

Decíamos que las salas de cine comenzaron a desaparecer en España, y también en Galicia, desde los años del Tardofranquismo y tal vez deberíamos matizar que cuando comenzaron verdaderamente a cerrar en cadena fue alrededor del célebre (y de infausta memoria) mundial de fútbol de España '82, con la oferta masiva de aparatos de vídeo para grabar los partidos y con la proliferación de pequeños negocios de alquiler y venta de cintas. Fue entonces cuando se acabaron los viejos locales periféricos, considerando como tales desde las aldeas a los barrios de los arrabales de las grandes ciudades. Entonces, la vieja alianza entre el capital inmobiliario y el cinematográfico, que tanto se necesitaron hasta entonces para construir las inmensas salas, rompió tal como se forjara para dar paso a otro fenómeno, la proliferación de las salas de malls, los centros comerciales que tanto, y tan mal, les tenemos copiado a los americanos, que rompió la estructura tradicional del negocio, hasta convertir a los viejos cines imponentes en multisalas. Se quedaron entonces los locales al arbitrio de sus propietarios y de la satisfacción de nuevas necesidades, convertidos de pronto en todo tipo de "otras cosas": iglesias evangelistas, tiendas, aparcamientos de coches, o a veces, muchas veces, en locales vacíos sin destino preciso, locales que aún enseñan, en sus descompuestas entrañas, toda la inútil maquinaria con la que una vez se les llenaron los ojos de ilusiones a varias generaciones de incautos; gloriosos incautos, eso sí, y a mucha honra.

Poco queda ya de todo eso en esos espacios muertos pero seguro que habrá muchos espectadores que aún soltarían alguna lágrima cuando recuerden lo que allí vivieron, lo que allí sintieron, lo que allí soñaron..."

Casimiro Torreiro, 2009.

 

Este equipamiento sociocultural se divide en dos partes diferenciadas.

Una zona pública materializada en un vestíbulo relacionado con el soportal y con la sala por medio de carpinterías abatibles y la galería de la planta alta que se propone como sala de exposiciones orientada hacia la ría.

El escenario, accesible desde la sala mediante rampas y utilizado como almacén de butacas, marca el espacio de transición con el área privada donde se encuentran los espacios para actores y técnicos con un acceso restringido a través de un patio de descanso y desahogo que actúa de transición con la calle Clavel.

Escenario.

Se respeta el tamaño requerido aprovechando el ancho total del edificio con un fondo total de 7 metros incluyendo la corbata.

En cuanto a la altura libre, se aprovecha la máxima posible, respetando el falso techo original y dejando expuestos los elementos estructurales necesarios en cada acto.

El piso del escenario será sin pendiente y construido con madera de pino de oregón sin nudos y tintado en negro mate y de espesor 40 mm, lo que permitirá el atornillado de elementos y maquinaria escénicos. Esta tarima se instalará sobre estructura metálica atornillada.

Se considera una boca de unos 10 m de ancho contando con las dos rampas de 6 % de pendiente que acceden al escenario, facilitando la subida a personas con movilidad reducida y de materiales escénicos en "flight cases".

La sala.

Habida cuenta la flexibilidad del espacio se ubicarán butacas plegables escamoteables con un sistema de ruedas fijadas en agujeros realizados en el suelo de madera que permitirá, entre dos personas, recoger todo el patio de butacas bajo el escenario.

Las butacas son autoplegables y tienen un respaldo de altura suficiente para estar cómodamente sentados.

La pendiente de la sala del 6 % no comprometerá las correctas visuales de cada butaca de la platea, permitirá organizar bailes o cualquier otro evento al retirar los asientos.

Área de control.

Se cuenta con un espacio en el fondo de la sala, centrado, para ubicar los equipos de control y abierto, manteniendo cierta privacidad.

La instalación de proyector de cine sí que irá en un cuarto aislado acústicamente.

Maquinaria escénica.

Se instalará una estructura de truss, suspendida del falso techo por cuatro motores con varas desplazables y electrificadas. De esta estructura, colgarían tanto los proyectores de iluminación como el vestuario escénico.

Tronera.

Se ubica un soporte adecuado en el techo de la sala, fuera del escenario, con ángulo con respecto de la vertical del proscenio de 45 º. Este soporte permite el acceso y permanencia de personal técnico de manera fácil y segura, para las labores de montaje y de enfoque de los proyectores, desde la planta técnica.