VIVIENDA UNIFAMILIAR EN OGROBE.

Una pareja joven espera construir arquitectura con bajo presupuesto y alta ilusión, en una parcela estrecha (12 m) y de gran longitud.

El proyecto pretende ser ambicioso en la consecución de espacios sugerentes teniendo presentes las condiciones iniciales.

El núcleo rural en el que se inserta el terreno, generará en el futuro una serie de viviendas unifamiliares en hilera sin unidad de conjunto, de manera que el proyecto tiene la intención de dialogar con el vial de acceso mediante una escala más urbana y con otra más doméstica hacia el interior de la parcela.

Los materiales serán humildes pero en la propuesta el espacio vacío será tan importante como el construido. De este modo se liberan dos superficies laterales que permitan, tanto el acceso rodado como la privacidad total en el espacio abierto.

Estos usos exteriores configuran, junto con el frente y la trasera de la parcela, la disposición del programa funcional demandado, permitiendo construir una única estancia en planta alta, de forma que todos los espacios interiores tengan cubiertas inclinadas con cierto desahogo volumétrico. De este modo la sección es la herramienta que se emplea como recurso formal.

Se proponen espacios de uso difuso como un soportal-garaje, un patio de juegos-tendal o un distribuidor-estudio que desembocan en diferentes áreas de privacidad como zonas de día, de noche, para adultos o para niños.

Se han realizado dos propuestas diferentes para la misma vivienda.